martes, 8 de septiembre de 2009

Aqua

Ahogándote entre mis brazos que te apresan, que podría pensar alguien que tiene la cabeza llena de agua y de miedo y de apego…

Al final somos dos seres que se hunden en un mar de aguas saladas, no respiramos ni observamos, sólo caemos…

Muñequita hermosa, de corazón de pan dulce, vampiresa oscura llena de sangre y cementerio antiguo, madre tierna y consentidora, preciosa doncella que espera en la torre, lindo animalito tan frágil como un bebe recién nacido… mi prosa sólo puede ser tuya esta noche, lo momentos que tu tierna dulzura me entregan sobrepasan la humanidad del hombre y se allegan más al divino amor de aquel que nos guarda en el paraíso, un ángel bajado de la tierra para soportar las penurias de este cuerpo, de esta alma, de los caminos equivocados y las malas decisiones.

Un sueño eres para los hombres que se sienten dueños de la oscuridad y para los buenos caballeritos de las buenas familias, una virgen envuelta en paños de mi sangre, que pena me da a veces tu destino tan cruel y disperso. La pena que siente alguien que te realiza pero que no te completa, que no te conforma ni se conforma con tus versos de gloria y las caricias que tus delicadas manitos pueden ofrecer…

Quisiera seguir tu camino y seguir cerrando mis ojos, cegada de la luz que el padre celestial coloca alrededor de mi, incluso seguir desperdiciando los paracaídas que los Ángeles colocan para salvarme, continuar llenando de lamentos las paredes de mi cuarto, empapelar mi mente con los mejores momentos para seguir embaucada en la travesía casi eterna, a la espera de mi propio milagro.

Perdona mis malos comportamientos, la manera en que a veces te miro que es tan cruel y pasajera, disculpa las veces que el puterío de tus vestimentas terminaran de convencer a mi boca que te ha llamado ramera con la seriedad de un alma que es tapada por la manos de los demonios y entregada al fuego de la amargura.

Recuerdo tus lagrimitas gotear de ese rostro tan puro y entregado, recuerdo el arrepentimiento que golpea mi puerta y el olor a cigarrillo plasmado en las sabanas sucias.

Quiero olvidar a tus cabellos entrelazados en mis dedos, olvidar la herida que deje para siempre en tu rostro, desechar todo aquello que nos maltrato y nos piso, deshacerme de eso que nos hizo apegarnos aun más y que nos trajo a estas aguas infinitas en sal y profundidad.

Tu vestido es blanco y es más radiante aquí abajo, el color de tu mirada reluce más aquí abajo, tus brazos son más suaves y es desastrosa la manera de consolarme que tiene tu abrazo aquí abajo… tu eres más perfecta aquí que en otra parte, que en otros lugares, más valiosa que el día que nuestros caminos chocaron con fuerza dejándonos aisladas de nuestras vidas, aquel día que me deje tirada en algún basurero, fue cuando me cambie el traje, el mismo que llevo ahora, también es bello pero no deslumbra como el tuyo… el mió se mezcla entre toda esta profundidad.

Continuamos así nuestro viaje, apretadas y muy unidas, no dejare de soltarte, no voy a dejarme caer sola, tampoco quiero subir y respirar. A estas alturas el oxigeno me quema las fosas nasales, me capacite muy bien con tanto tiempo aquí abajo me ahogue tanto, mi piel se arrugo y comenzó a volverse azul. Se como no respirar yo misma te enseñe eso. Te enseñe a no oír ya no sabes caminar sólo puedes escuchar el eco de mi propia voz pérdida entre tanto espacio acuático.

Me gustaría sin embargo algunas veces poder irme, dejarte aquí sola, perderte y quedarme con el consuelo de saber que ya te he perdido. Creer que tu piel amarilla es la de una sirena, pensar que eres feliz sin mí, que hallaste por fin tu lugar en el mundo, un lugar que no tiene aire pero que al menos es un lugar…

El tiempo esta pasando mujercita de papel, mi peso es mayor al tuyo. Seguiremos entonces aquí abajo, lejos de todo pensamiento ajeno, sólo tú y yo, solamente estas dos ánimas que se salvan y se destruyen. Que se crean y no se conservan, dos criaturas que se ahogan en las quietas aguas.

No se cuanto tiempo abordara este no camino, mi inocencia escasa pero no acabada me permite seguir aquí, sin mi… pero contigo.